Hablar Salva

Hablar Salva nace para contribuir a la prevención del suicidio juvenil desde una herramienta que todos tenemos a nuestro alcance… la conversación.

Construimos una identidad que parte del propio nombre y convierte el acto de hablar en el centro del sistema visual. Una marca pensada para romper el silencio, hacer visible una realidad que necesita ser escuchada y poner la conversación en primer plano.

Análisis y diagnóstico
Tono de voz
Identidad visual
Sistema Visual
Aplicaciones de marca
Social Media

Un símbolo que dice mucho

Tres puntos en movimiento que todos reconocemos: alguien está escribiendo. Alguien está al otro lado. Una conversación está a punto de empezar. Convertimos este símbolo cotidiano en el símbolo de Hablar Salva, conectando de forma directa la identidad con aquello que la marca quiere provocar... que hablemos.

El color naranja

El naranja nace entre el amarillo, color global de la prevención del suicidio, y el rojo, asociado a la intensidad y al punto de no retorno, convirtiendo la identidad en una llamada de atención. Un color que irrumpe, señala y nos obliga a mirar. Frente a una realidad demasiado tiempo silenciada, escogemos el color que señala ese espacio en el que todavía podemos actuar. Porque antes de llegar al rojo, hay un momento para hablar.

Lo que importa, se subraya

Subrayamos aquello que no debería pasar desapercibido. Palabras, ideas y mensajes que merecen nuestra atención. Un recurso sencillo que convierte cada pieza en una llamada a detenerse, leer y recordar lo verdaderamente importante.

Vamos a subrayar lo verdaderamente importante, dejemos de esconderlo, hablemos de ello.

Sistema visual

Construimos un lenguaje visual directo, contundente y sin rodeos. Tipografías de gran presencia, trazos rectos y angulosos, contrastes y mensajes que ocupan el espacio sin pedir permiso. Un sistema diseñado para hacer visible lo que demasiadas veces permanece invisible y conseguir que cada mensaje sea difícil de ignorar.

Una comunicación que rompe códigos

Hablar Salva adopta una actitud inconformista, joven y desafiante. Una comunicación que se aleja de los códigos habituales de la salud mental y evita cualquier tratamiento edulcorado de la realidad. Porque para romper el silencio no basta con estar presente. Hay que hacerse escuchar.

Una identidad para romper el silencio y hacer que las conversaciones más difíciles sean un poco más fáciles de empezar.

"Ya tenía una admiración gigante por ESTEVE DURBÁ, por su trabajo, por su talento, por su finura en el pensamiento y el diseño. Por no hablar de su nivel humano, para el que no tengo palabras. ¡Imbatibles!"
Vicky Nieto

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