El reto de esta nueva edición era evolucionar el lenguaje visual del festival manteniendo el ADN de la marca Negrita. Después de varios años desarrollando su comunicación, el desafío consistía en mejorar lo construido anteriormente y reforzar el carácter festivalero de la marca. La identidad debía conectar con su público en sus momentos de ocio y consumo, transmitir energía y diversión, y al mismo tiempo funcionar dentro de una infraestructura compleja que requiere decenas de aplicaciones gráficas tanto en soportes físicos como digitales.
El proyecto parte de la música como principal vehículo de comunicación. El festival se concibe como un espacio donde artistas nacionales e internacionales se unen para crear momentos compartidos de diversión, celebración y comunidad. La nueva identidad refuerza esta idea a través de un sistema visual vibrante y dinámico, pensado para amplificar la experiencia del festival tanto en redes sociales como en campañas exteriores y piezas digitales. Una marca diseñada para generar notoriedad, visibilidad y conexión emocional con su público.
El sistema gráfico se construye para ser flexible, dinámico y fácilmente reconocible, permitiendo adaptarse a todos los soportes que requiere un evento de gran escala: desde redes sociales y campañas urbanas hasta señalética, escenarios y merchandising. A partir de la identidad Negrita se desarrolla un lenguaje visual con una estética claramente festivalera, capaz de transmitir energía, música y celebración, manteniendo siempre la coherencia con el universo de la marca.
Utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio.